Separó lentamente los brazos del cuerpo. Los ojos seguían cerrados. Tiró sus hombros hacia atrás y dio un pequeño paso hacia delante. Inspiró llenando completamente sus pulmones del salado y limpio aire que dulcemente acariciaba las tenues dunas de la playa, las escarpadas grietas del acantilado, las combadas palmeras y el rostro de la joven.
Tras pensarlo varias veces, tomó impulso, puso sus descalzos pies de puntillas, los brazos intentado coger las estrellas, inclinó ligeramente su cuerpo hacia el abismo, y cuando estaba dispuesta y preparada... cometió un error... abrió los ojos.
Tal vez fue la bravura de las olas, tal vez fueron las puntiagudas rocas, tal vez fue la obscuridad, pero lo más seguro fue que no estaba preparada para eso.
"no quiero morir"
Una lágrima descendió a trompicones por sus morenas mejillas.
"¿Soy demasiado cobarde?
Se alejó, dio varios pasos hacia trás, se sentó apoyando la espalda en una palmera corvada a punto de la quiebra, la cual parecía implorar a la Luna una noche más de vida.
"Venga, niña, no es tan difícil, debes hacerlo"
La joven levantó rápidamente la cabeza, estaba sobresaltada:
"¿Quién eres?, no te veo"
"Claro que no me ves, lo cierto es que yo no soy nada, nunca me verás, tan sólo oirás mi voz y gracias a ella te guiaré hacia el destino que han elegido para ti"
miércoles, 2 de julio de 2008
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1 comentario:
Rhea Silvia!!
con un poco de resaca y muy poca lucidez he continuado mi historia... se que aun parece poco verídica, pero es que tiene sorpresa final, la proxima entrada sera la ultima de mi pequeño cuentecillo ;)
aunque para serte sincera, esta segunda parte hay que mejorarla narrativamente...
Besos chiquilla!! te q!!!!!
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